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dilluns, 3 de juliol del 2000

Que inventen ellos

“Que inventen ellos”. Esta frase se atribuyó en el pasado a los que se consideraron ganadores o aquellos que han pretendido una España cerrada y a veces cerril.
Tres informaciones aparecidas en muy poco espacio de tiempo han venido a demostrar que ese aforismo sigue vigente. Muchos de los que nos gobiernan, bajo la machaconería de su propaganda sobre la modernidad siguen escondiendo lo rancio de sus planteamientos.
“España no participó en la investigación sobre el genoma humano por no considerarlo importante”. ¡Fino analista científico y político! que merece el premio al mejor pensamiento del Neardental!.
“¿Porque tenemos que ser el país que mas se destaque de Europa en la defensa de los derechos de los inmigrantes?” Se preguntaba el ministro Mayor Oreja para justificar la mutilación de la ley de extranjería.
“España baja del primer al octavo puesto entre los países europeos con más igualdad según un informe de las Naciones Unidas”. ¡Todo un record para solo cuatro años de gobierno de la derecha en España!
Los ámbitos y contenidos de las informaciones parecen inicialmente distintos e inconexos, pero suponen tres expresiones de una misma manera de actuar y entender la realidad. La de los que ya les va bien que nada cambie.
Cuando se renuncia a ser el primero, colectivamente hablando, y solo se aspira a ir cómodamente instalado en el pelotón, (ya sea en temas tecnológicos o de derechos humanos), a lo que se renuncia es intentar transformar la realidad.
Las desigualdades crecen con la economía si no se trabaja para evitarlas en el origen y corregirlas después. Pero, eso requiere esfuerzo, renunciar a ser del pelotón, cuestionar que las reglas del mercado lo presidan todo. Seguir la corriente es fácil se trata de : “Ser sumiso con el poderoso y prepotente con los débiles”. Eso es lo que hace el gobierno que preside Aznar.
No es fácil hacer que los grandes capitales y las empresas multinacionales acepten una política que reduzca las diferencias sociales y económicas, respete los derechos humanos, y que se haga pública información obtenida en investigaciones científicas privadas. Pero si ni se intenta seguro que no se conseguirá.
España en muy pocos años de gobierno de la derecha ha retrocedido en el camino hacia la cohesión territorial y social, en el que todavía quedaba mucho por recorrer.
Los gobiernos de Margaret Teacher en Inglaterra consiguieron antes el mismo efecto, ahondar las diferencias entre los ciudadanos. Son del mismo signo.
No se esconden. Lo han declarado abiertamente. Su liberalismo político es únicamente el intento de evitar que los poderes públicos, en tanto que expresión colectiva de la mayoría de las personas, intenten organizar el funcionamiento de la sociedad hacia las personas y no hacia el mercado.
Nos lo intentan vender desde la apelación a la individualidad insolidaria, desde la apelación al mínimo esfuerzo, desde el pasotismo y la frustración de que nada se puede cambiar. En suma nos tratan de convencer que lo que mas nos interesa es mantener esa actitud tan entregada y negativa del “que inventen ellos”.
Si asumimos ese mensaje, continuaremos retrocediendo en la construcción de una sociedad más igualitaria, una sociedad más justa. Si asumimos ese mensaje, no nos quepa la menor duda: “ellos inventaran” y se quedaran con todo el beneficio.
La modernidad no es que inventen ellos, sino que participemos todos del progreso.
Article publicat a la Revista AQUI

diumenge, 4 de juny del 2000

No todos son iguales

“Ya no hay derecha ni izquierda”. “Esos planteamientos son una antigualla del pasado”. “Eso son cosas de “progres trasnochados”. “Lo que se debe y se puede hacer es lo mismo, mande quien mande”. Con esas y otras frases similares nos “taladran el coco” los voceros de la derecha. Tratan de repetir muchas veces una cosa, que no es verdad, para que se transforme en un aserto indiscutible.
Pero la realidad es tozuda. No es verdad que todo sea lo mismo. Sin ir más lejos, hace unos pocos días en el suplemento sobre nuevas tecnologías de un diario de difusión estatal aparecían, en dos hojas consecutivas, las dos maneras de afrontar un mismo tema. La de la derecha y la de la izquierda.
Ambos estaban relacionados con el acceso a la sociedad de la información. Lo más curioso del tema es que precisamente en un tema de futuro sea tan claro contrastar formas de hacer tan diferentes.
El primer articulo recordaba la promesa del gobierno de Aznar de subvencionar con 30.000 pesetas la compra de ordenadores si estaban preparados para acceder a Internet. Promesa incumplida, por otra parte.
En la pagina siguiente se informaba de la iniciativa del Gobierno sueco, por boca del ministro socialdemócrata de Industria Empleo y Comunicaciones, en relación con una ley para dar el gran salto a la sociedad de la información.
El gobierno sueco pretende la confianza, la accesibilidad y la competitividad sean tres características de la red de comunicaciones en su país.
Confianza, para ello, el gobierno garantizará la seguridad de las comunicaciones y las transacciones de los usuarios, y la ausencia de interferencias en el uso de la red. Junto con la formación en la escuela y el desarrollo tecnológico se pretende que “las personas no teman enfrentarse a lo desconocido”.
Competitividad mediante una red de banda ancha de 2 Megabit por segundo (40 veces más rápida que la española) y accesibilidad mediante la seguridad de que esa red llegara hasta las zonas menos pobladas.
Eso es invertir en futuro y en justicia social.
Curiosamente, las inversiones para hacer posible este proyecto las realizara la empresa telefónica de Suecia, Telia. ¡ Lo han adivinado, es una empresa totalmente pública!.
Ahora el gobierno sueco, cumpliendo las directrices de la Unión Europea, empezará su privatización parcial. No obstante, se reservara todavía más de la mitad. Con el tiempo llegara a ser totalmente privada, aunque “como socialdemócratas no es lo nosotros deseamos, pero las cosas son así” ha dicho el ministro. No obstante, antes de privatizarla harán que su telefónica invierta en aquello que asegura más condiciones de igualdad a los ciudadanos y les permita desarrollarse más libremente y no en especular para unos cuantos bolsillos.
Ese modelo sueco es tan diferente al anunciado - que no realizado - por el Gobierno de Aznar, que consiste en darle 30.000 pesetas al que ya tiene 150.000 o más para comprarse un ordenador. La prioridad debería ser crear condiciones para la igualdad (infraestructuras y formación), no fomentar todavía mucho más la dualidad ante las nuevas tecnologías
El gobierno socialdemócrata sueco busca que una moderna y potente red de comunicaciones llegue a todo el territorio, subvencionando el acceso a las zonas menos pobladas. Aquí, el Gobierno de Aznar privatiza sin crear la obligación de que las empresas concesionarias de servicios básicos (telefonía, gas, electricidad) aseguren que el acceso a esos servicios se produzca por igual en Barcelona que en las comarcas de montaña.
También en la gestión de las nuevas tecnologías hay políticas de derechas e izquierdas. No es verdad que todo sea igual, pero sobre todo no es verdad que nos tengamos que resignar a soportar que nos “taladren el cerebro”.
Article publicat a la revista AQUI

dilluns, 8 de maig del 2000

Se coge antes a un mentiroso que a un cojo

Dice un dicho popular, que no de los populares del PP: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Hace unos días hemos podido comprobar que se ha cumplido.
Primero saltó la noticia que Telefónica, la empresa que privatizó totalmente el Sr. Aznar para entregársela a su amigo de la infancia, el Sr. Villalonga, pretendía aliarse con otra compañía telefónica holandesa, la KPN.
La posible empresa socia, tenia una carta de presentación realmente interesante. Es una compañía telefónica extendida por varios países de la Unión Europea, del resto de Europa y del mundo, solvente y complementaria a Telefónica, es decir un posible socio potente que sumaba más recursos, no era la compra de un competidor sino una fusión para hacer crecer a una compañía que ya es grande.
Pero – siempre hay peros – tenia un grave pecado, que la ha hecho indeseable a los ojos del gobierno del Sr. Aznar y del “núcleo duro” de accionistas de Telefónica (Banco de Bilbao Vizcaya Argentaria y La Caixa). El 43% de esta compañía pertenece al Gobierno de Holanda.
De haberse consumado la fusión se hubiera producido la paradoja de que después de que se nos vendieran Telefónica, una empresa que era pública, ahora volvería a tener una participación de capital público, pero holandés.
¿No nos había dicho, por activa y por pasiva, que no era posible en la Unión Europa que los poderes públicos tuvieran participación en las empresas que se dedican a eso de la telefonía?. ¿Que desde Europa no obligaban a que se vendiera todo?. Mira por donde no era verdad y resulta que el gobierno Holandés puede ser el socio mayoritario - aunque no tenga la mayoría - de una compañía telefónica que opera dentro y fuera de Holanda y no pasa nada.
Tampoco es un hecho aislado, la empresa Volkswagen tiene entre sus socios mayoritarios al Gobierno regional alemán donde se encuentra la casa matriz y tiene filiales por toda la Unión Europea, en piases europeas que todavía no están en ella (República Checa) y en otros lugares del mundo, como México. Y tampoco pasa nada.
¿No nos habían dicho cuando el escandaloso asunto de la autoadjudicación de miles de millones entre los directivos que los asuntos de Telefónica eran asuntos de una empresa privada en los que el Gobierno no puede hacer nada? Pues ahora resulta que sí.
¿Nos dicen la verdad cuando dicen que no puedn hacer nada para no paguemos las tarifas más caras de Europa?
Como mínimo se le ha de reconocer al nuevo portavoz del gobierno que lo ha dicho con claridad.
No querían que bajo ningún concepto, se les viera el plumero y resultara que todo el mundo viera de forma evidente que han renunciado a tener un peso importante para decidir sobre una empresa fundamental en un servicio publico.
No querían que se pudiera ver que han renunciado a aprovechar la legalidad europea para que las “stocks opcions” sean para todos, a través de que una parte de los beneficios de Telefónica entran en las arcas públicas. No podían soportar que después de vender una empresa a sus amigos resultara que el socio mayoritario, con el 17%, fuera un gobierno, aunque sea un gobierno que esta sentado con el nuestro, en la Comisión de la Unión Europea.
Que el “núcleo duro” de Telefónica, BBVA i La Caixa, se opongan a esa fusión se entiende desde su lógica. Ni entre las dos entidades alcanzan ese 17 % i por lo tanto dejarían de tener la posición de dominio que ahora con menos del 10% (cada uno) tiene sobre una de las mayores empresas del país.
La actitud de esas entidades se entiende, pero del gobierno no. Pero es la verdadera razón de la oposición al proceso de fusión, quiere defender a sus amigos y no a todos los españoles.
Pero lo cierto es que como dice el dicho popular: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”.

dimarts, 25 d’abril del 2000

A vueltas con la violencia

A la palabra violencia últimamente se le añaden muchos adjetivos para calificarla.
Violencia doméstica, violencia terrorista, violencia xenófoba o racista, violencia psicológica, pero recientemente se la ha referido como violencia gratuita, para describir la muerte de un joven a manos de otros, o para ser más preciso a patadas por otros.
Calificar ese brutal acto como violencia gratuita, es decir, con la que no se gana nada; como sinónimo de injustificada, en un mundo en que todo se justifica en función de ganar algo, podría dar a entender que las otras expresiones de la violencia si tiene alguna justificación. Dudo mucho que compartan esa idea las mujeres que son víctimas de la violencia de sus maridos o compañeros, o las personas que han sido agredidas o muertas en un robo, por razón de su raza, origen u orientación sexual.
La violencia nunca es gratuita, por eso creo que es equivocado ese calificativo. La violencia es la expresión de un intento de sometimiento de una persona sobre otra, de una persona sobre un conjunto de personas o al revés de un conjunto de personas sobre una sola, para imponer una opción. Dicen que la violencia engendra violencia, y es verdad, porque algunas veces la persona o personas que intentan ser sometidas o dominadas no tienen más remedio que responder con violencia.
No obstante, esa muerte nos ha sobrecogido mas, si cabe. No solo porque nos resulte incomprensibles las razones que impulsaron a esos jóvenes a un comportamiento tan absurdo y violento, sino porque, como un espejo, nos refleja una parte deforme de nuestra sociedad que no quisiéramos conocer, ni reconocer como propia. Nadie queremos reconocernos en esa imagen
¿Cómo es posible tanta crueldad en unos jóvenes? ¿Qué sociedad estamos construyendo que puede dar esos monstruosos resultados? ¿Qué les impulsa a esas acciones? Estas son algunas de las preguntas que todos nos hacemos, pero las respuestas son variadas. Unos responsabilizan de estos hechos a la crisis de valores en la que esta sumergida la sociedad actual y más concretamente la familia (autoridad, disciplina, esfuerzo), otros que son los propios valores de esta sociedad los causantes de esta sinrazón (éxito, individualismo, posesión), otros responsabilizan al sistema educativo y otros a los medios de comunicación de masas.
Estas contradicciones son posiblemente el reflejo de una sociedad que esta cambiando las formas sociales y valores, en la que se rechaza la violencia pero se practica y en la que ante las dudas, que todo cambio genera, se recurre al conservadurismo de lo conocido, aunque esos viejos valores ya no sirvan
No se trata de diluir la responsabilidad de nadie y menos de los autores materiales, sino más bien todo lo contrario, se trata de incluir la de todos aquellos que no hacen, o hacemos, lo necesario para eliminar la violencia.
Con la acción policial y judicial, con el control de los grupos, instalaciones, zonas y situaciones de riesgo, se deben abordar las fases agudas de los estallidos de la violencia del tipo que sea. Esas actuaciones son imprescindibles, pero hemos de ser conscientes que con ellas no abordamos las causas de la violencia solo las consecuencias.
La resolución de los conflictos de intereses recurriendo a la violencia, a la imposición de uno o unos sobre otro u otros ha sido una constante en la historia de la humanidad hasta nuestros días; demasiadas guerras y conflictos son la prueba de ello. Pero no solo en la historia sino que esa actitud esta presente en muchos de nuestros comportamientos cotidianos.
O somos capaces de asumir que de forma habitual, en nuestras relaciones familiares, convivenciales, laborales, económicas, sociales, religiosas y culturales, también esta presente el recurso a la fuerza y la violencia o no estaremos en condiciones de abordar la raíz del tema.
Los conflictos personales, de convivencia, de opinión, de intereses individuales y colectivos existen y solo cuando los resolvemos conseguimos avanzar o progresar. Esto es así para las personas, las familias o los pueblos, lo que no tiene que ser siempre así es que esos conflictos se deban saldar con la derrota de una parte y la victoria de la otra. Ser capaces de buscar una solución que permita ganar a las dos partes, es más complicado pero más estable y si se me permite más rentable,
Requiere cambiar la imposición por el consenso, el autoritarismo por la autoridad, la jerarquía por el liderazgo, el egoísmo por la cooperación, el individualismo por la solidaridad. Requiere incorporar actitudes democráticas también a la vida cotidiana y familiar, asumir el protagonismo y el riesgo de los cambios. Ese es el único, difícil y lento camino de la superación de la violencia y la apuesta por la convivencia.
Article publicat a la revista AQUI

dilluns, 3 d’abril del 2000

No hay una maldición, hay responabilidades.

Cuesta creerlo, pero es cierto. No pesa ninguna maldición sobre los fondos públicos destinados a la formación de las personas en paro que les impida ser destinados para aquello que fueron previstos.
Y cuesta creerlo porque, desgraciadamente, nos hemos acostumbrado al sistema de formación ocupacional que CiU ha montado, donde los cursos van por un lado y las necesidades de las personas en paro y las de las empresas que quieren contratarlas, por otro.
¿Como se explica sino que después de gastar más de 100.000 millones de pesetas en los últimos cuatro años, y con más de 177.657 personas inscritas como paradas, los empresarios no encuentran gente formada incluso para ocupar puestos de trabajo de oficios tradicionales (electricista, calderero, tornero, carpintero, paleta, etc..).? Este hecho por si solo debería servir para reconocieran que han malgastado el dinero público, es decir que lo han gastado mal,.
Pero es que además cuando la inmensa mayoría de las personas en paro ( casi el 80 %) sufren una falta grave de formación profesional, llevan más de un año en el paro, son jóvenes con problemas escolares, mujeres mayores de 35 años o personas con discapacidades, resulta que la oferta de cursos en su mayoría (el 66%) son de informática, técnicas de venta y administración de empresas. ¿De verdad, que alguien quiere que nos creamos que eso está bien hecho? ¿Qué esa es la formación que necesitan las personas en paro y las empresas?.
¿Por qué sucede esto?. Sencillamente porque desde el Departament de Treball no se ha dirigido la formación, se han repartido subvenciones y algunas veces con resultados muy poco presentables.
Se han repartido de forma poco transparente. Todavía hoy, nadie puede saber que cursos se están haciendo en Catalunya financiados con los impuestos que pagamos entre todos, ni acudiendo a una Oficina de Treball.
Se ha dado trato de favor a unos centros privados frente a otros, por el hecho de estar dirigidos por personas, directa o familiarmente, próximas a Unió Democrática de Catalunya, el partido que dirige la Conselleria de Treball, e incluso a fundaciones de ese partido.
Y en los últimos días, se ha publicado la supuesta financiación irregular de Unió Democrática de Catalunya por parte del empresario catalano-andorrano Fidel Pallerols Montoya, que no solo ha recibido más de 1.500 millones de subvención en los últimos cinco años para sus centros de formación, sino que tenia una relación empresarial con la persona que le otorgaba las subvenciones.
En la formación ocupacional, no solo ha habido descontrol, como ahora reconoce el ex-conseller Farreras, han habido mas cosas que es necesario explicar. Pero no quieren que las conozcamos.
Unió pretende enterrar el tema con una comisión al estilo Juan Palomo: “yo me lo guiso, yo me lo como”. Lo único que consigue con ello y al negarse a crear la comisión de investigación que propusimos las fuerzas de izquierda en el Parlament para esclarecer el asunto, es incrementar la duda y la desconfianza sobre el buen uso de los fondos de formación.
Porque cuando CiU le ofrece los votos a Aznar para que siga de presidente, y el PP los suyos a Pujol para que tenga un presupuesto aprobado para seguir gobernando, investigar el uso del dinero para formar a los parados es una molestia para esta nueva pareja (CiU-PP). Para ellos es mejor que se sigan malgastando esos fondos, a pesar de que ni trabajadores ni empresas resuelvan sus problemas, que intentar saber que ha sucedido y rectificar. Por ello, aunque cuesta creerlo, no pesa ninguna maldición sobre los fondos públicos destinados a la formación de las personas en paro que les impida ser destinados para aquello que fueron previstos. Lo que pesa sobre los fondos son esos responsables concretos del mal uso que se les da. Esos son los responsables y esa su responsabilidad.
Article publicat a la Revista AQUI

divendres, 25 de febrer del 2000

Aznar: en camisa de 11 amigos

“Meterse en camisa de 11 varas”, esa es la expresión coloquial para definir que alguien esta teniendo muchos problemas de difícil resolución. Estos últimos días a Aznar le están saliendo a flote muchos de los problemas en los que se ha ido metiendo durante los cuatro años. Los problemas sino se resuelven bien, como el corcho, vuelven a la superficie.
El favoritismo para con sus amigos ha sido uno de los rasgos más característicos de la gestión del gobierno Aznar.
A menos de un mes de las elecciones Manuel Pimentel, ministro “centrista” de trabajo, se ha visto obligado a dimitir porque un asunto de corrupción. Se ha sabido ahora que 2.000 millones de las subvenciones destinadas a formar a las personas en paro han ido a parar a la empresa de la mujer de Aycart, director general de Inmigraciones y que para ello, ha necesitado la complicidad de otros altos cargos, que no solo no han seguido los pasos del ministro dimisionario, sino que han sido confirmados y continúan.
Este asunto no es nuevo lo único nuevo es que alguien haya dimitido. Porque Arias Salgado, ministro de Fomento, también ha obtenido un trato favorable en los negocios familiares recalificando terrenos, Matutes ministro de Exteriores fomentaba sus negocios familiares en los viajes diplomáticos, Loyola de Palacios tenia el ministerio de Agricultura lleno de altos cargos que canalizaban las ayuda del lino hacia sus empresas o las de sus familias, Piqué además de ser un maestro en la técnica de evadir impuestos ha permitido que las ayudas a la minería fueran a parar a amigos de Alvarez Cascos en Asturias o se concentraran escandalosamente en un solo pueblo de alcalde del PP.
Lo de Pimentel solo es una excepción porque ha dimitido, en lo demás es otro caso de la corrupción del gobierno de Aznar.
Pero los problemas de Aznar no se reducen solo a los amigos de sus ministros o a sus ministros, después de cuatro años de gestión, 11 amigos de Aznar controlan los centros económicos más importantes del país. Al frente de las grandes empresas privatizadas están hoy los 11 amigos de Aznar, que nombro cuando eran públicas, Telefónica, Repsol, Argentaria, Endesa, Campsa etc...
Empresas privadas que gestionan los servicios públicos, o básicos, como la electricidad, el gas, la gasolina, el teléfono, etc.. en los que los precios no solo no han bajado sino que han subido, y sino miremos los recibos que pagamos. Esas subidas autorizadas o permitidas por el Gobierno producen beneficios inmorales, que después se reparten entre ellos como los 80.000 millones que se han adjudicado los directivos de Telefónica de Villalonga, o el billón de las eléctricas en las que esta Martín Villa. Y todavía nos amenaza desde los carteles diciendo: “Vamos a más”.
Aznar se ha metido en camisa de 11 varas. Después de poner el país en manos de sus 11 amigos, empiezan a abandonarle. Se blindan, hacen acuerdos, fusiones y maniobras para concentrar más y más poder, pero sobre todo para ser autónomos del gobierno, de este o del que le sustituya. Aznar se “ha pateado” los instrumentos para controlar los monstruos que ha creado y ahora tienen vida propia.
El gobierno debe garantizar los derechos de los ciudadanos frente a los intereses de los poderes económicos, no ser su gestor y albacea.
Por sus compromisos Aznar no puede salir de esa camisa de 11 amigos en la que se ha metido, pero sobre todo en la que nos ha metido. No va a salir, lo tenemos que sacar el próximo día 12 de Marzo y lo sacaremos, de esa “camisa de 11 amigos” y del gobierno.
Article publicat a la Revista AQUI

dijous, 3 de febrer del 2000

12-M: Esto se anima

Esto se anima.
España es un país mayoritariamente progresista donde la derecha ha gobernado estos últimos cuatro años, mas por los errores de las izquierdas que por sus aciertos. Esto esta cambiando, los acuerdos entre les fuerzas de izquierda han supuesto un fuerte revulsivo para muchas de las personas que deseamos sacarnos de encima a este gobierno que esta repartiendo entre sus pocos amigos los resultados del progreso, que entre todos estamos construyendo.
Primero, fue el pacto en Catalunya de las fuerzas políticas de izquierdas, para concurrir conjuntamente al Senado bajo la denominación de “ Entesa Catalana de Progrés”, con el objetivo seguir avanzando en una construcción de España, que desde la unidad atienda, respete y potencie la diversidad de los pueblos que la configuran. La respuesta del PP - que siempre ha confundido la unidad con la uniformidad - fue: hablar de barullo, envolverse en la bandera española, intentar quedarse con la Constitución y lanzar el mensaje catastrofista de que España se rompe. Para ellos nada ha cambiado, solo les falto decir aquello de España: UNA, GRANDE Y LIBRE.
Ahora ha llegado el acuerdo entre el PSOE e IU para defender un programa de fuerte contenido social, comprometerse en un gobierno conjunto, con Almunia como presidente, y formar listas conjuntas para el Senado. De nuevo, la respuesta del PP ha sido amenazar con todas las catástrofes posibles: “ Que vienen los “rojos”, nos echaran de Europa, se incrementara el paro, no se podrán pagar las pensiones los impuestos subirán etc”. CiU, su socio en Catalunya y España, empezó diciendo lo mismo pero rápidamente calló. No era capaz de soportar el olor a rancio de ese discurso.
Aznar todavía no se ha dado cuenta que en la Europa en la que estamos desde 1986, ellos son la excepción. Los gobiernos de progreso, entre fuerzas de izquierda y centroizquierda, como los de Francia o Alemania, son la mayoría. En esos piases, la economía también crece, el paro también se reduce, la inflación esta más controlada pero sobre todo se reduje la jornada laboral a 35 horas, las políticas sociales avanzan. La diferencia sustancial entre la derecha y la izquierda no se sitúa en el terreno del crecimiento económico sino en el reparto social de la riqueza.
Ese va a ser el debate en las elecciones del 12 de Marzo próximo, si en España el crecimiento económico sirve para que los amigos de Aznar se hagan más ricos y se queden con el país o si se beneficia la mayoría de las personas. Si la sanidad y la enseñanza sirve para mejorar la salud y la educación de las personas o las cuentas corrientes de que quieren hacer negocio con sus derechos. Si las pensiones crecen con la economía o no se beneficien del progreso.
Esto se anima, corríamos el riesgo de que nos mataran de aburrimiento con una campaña de autobombo, autocomplacencia, prepotencia y exaltación del Presidente del Gobierno. Las izquierdas de forma conjunta han conseguido ya su primer éxito: “animar el cotarro”, poner encima del tapete los intereses de la mayoría de las personas y eso fomentara la participación democrática. La existencia de una alternativa política acorde con la mayoría social progresista de este país ha puesto nerviosas a las derechas catalana y española. Ahora menos que nunca tenemos que resignarnos a tener un gobierno conservador, el cambio a un gobierno progresista es posible y necesario.